Audi lanza al mercado
el SUV Diesel más potente del mundo:
La V8 del Audi Q7 4.2 TDI. Sin embargo, el
ocho cilindros de alta tecnología no
sólo impresiona por su poderoso rendimiento,
sino también por su elevada eficiencia:
se conforma con un consumo medio de 11,1 litros
de combustible Diesel por cada 100 km recorridos.
El nuevo Audi Q7 4.2 TDI alberga bajo su capó
el motor Diesel V8 más potente que
Audi haya montado jamás. El ocho cilindros,
que ya incorpora la berlina de lujo A8, genera
de sus 4,2 litros de cilindrada una potencia
de 326 CV (240 kW) y un par motor de 760 Nm,
disponibles de forma constante entre las 1.800
y las 2.500 rpm.
De este modo, el Audi Q7 4.2 TDI consigue
unas prestaciones en marcha similares a las
de un deportivo. Capaz de acelerar de 0 a
100 km/h en 6,4 segundos, alcanza una velocidad
punta de 236 km/h; son estos valores que establecen
un nuevo récord.
El cárter del cigüeñal
se ha fabricado en fundición de grafito
vermicular. En este material de alta tecnología,
el carbono se intercala en forma de láminas.
Esto confiere al material una elevada rigidez
y constituye un factor decisivo para que el
peso, de 257 kg, sea considerablemente reducido
para un vehículo de esta potencia,
aspecto que por otro lado viene siendo ya
habitual en Audi.
En el sistema de inyección common
rail se han integrado pequeños y ligeros
inyectores piezoeléctricos en línea,
que actúan con gran precisión
y rapidez. Estos inyectores son capaces de
inyectar combustible hasta cinco veces en
un solo ciclo de trabajo a una presión
de 1.600 bares. Dos turbocompresores con geometría
de turbina variable proporcionan un regio
par a bajas revoluciones del motor y una increíble
potencia a mayores revoluciones. Los grandes
radiadores del aire de sobrealimentación
reducen la temperatura del aire comprimido.