Sin duda
el automóvil asegura el máximo
placer de conducción, sobre todo, a
sus tres propulsores: el turbodiesel 1.3 16v
Multijet de 75 CV y los dos de gasolina 1.2
8V de 69 CV y 1.4 16V de 100 CV, todos acoplados
a cambios manuales, de cinco o seis velocidades.
Su diseño se ha intentado basar en
el mítico 500 de los años 50
pero adaptándolo a las líneas
estéticas de esta época. La
parte delantera cuenta con dos líneas
cromadas. Una ancha sobre el paragolpes que
recuerda al antiguo parachoques metálico
del antiguo 500 y, por encima de ésta,
se encuentra otra que muestra en el centro
el logotipo de Fiat.
Es la respuesta más evolucionada para
el que vive el automóvil en total libertad,
aprecia su uso diario y, al mismo tiempo,
desea conducir un automóvil divertido
y funcional, ecológico y accesible,
pero también simpático y con
un gran atractivo.