El Hyundai Coupe tiene ciertas
cualidades como deportivo que resultan más
interesantes que sus cualidades como coche
para viajar.
El puesto de conducción
es muy indicado para quien prefiera ir cerca
de la carretera y con las piernas relativamente
estiradas. Un puesto de conducción
así no se encuentra normalmente en
coches de tres puertas derivados de uno de
cinco.
El Hyundai Coupe con el motor 2,0 l no es
un coche silencioso. Desde el interior se
siente el ruido del motor cuando va a un régimen
alto, el ruido aerodinámico y el de
rodadura. Como tampoco es particularmente
cómodo de suspensión, no es
de los cupés más recomendables
para hacer viajes largos. A la velocidad legal
en España es soportable, a un ritmo
más rápido puede ser algo molesto.
La carrocería es cómoda para
dos ocupantes y su maletero resulta funcional
porque es suficientemente grande (312 l),
tiene una forma aprovechable, argollas para
fijar la carga, ganchos para colgar bolsas
y un buen tapizado debajo del cual está
la rueda de repuesto (de emergencia).
Las plazas traseras no son aprovechables,
aunque la achura y el espacio para las piernas
puede ser suficiente, la altura es absolutamente
insuficiente, salvo para niños pequeños.