En
el frontal destaca una parrilla agresiva acabada
en cromo negro y muy hundida en la carrocería.
Los faros delanteros abandonan la configuración
de doble faro de modelos anteriores para convertirse
en una cuña delgada y angulosa. Llama
la atención el destallo de luz azul
que surge entre los faros y el grabado bajo
los cristales del logotipo simplificado del
Jaguar, que también lo encontramos
en los umbrales de las puertas y en la banda
de rodadura de los neumáticos personalizados
de Pirelli, con llantas de aluminio pulido
de 21 pulgadas.
Por detrás se mantiene
la línea agresiva con un diseño
afilado. El gran difusor trasero contribuye
a esta zaga ancha y potente. Y del exterior
queda mencionar su llamativa pintura plateada
con piezas brillantes de acabado en cromo
o aluminio.
Por dentro Jaguar ha querido transmitir pasión
a sus ocupantes. El habitáculo cuenta
con unos asientos delanteros ligeros y envolventes
con un estilo deportivo, acabados en piel
semi-aniline (un sistema de tintura especial
que proporciona una coloración uniforme
sin que se pierda suavidad) y una acolchada
zona lumbar. Los dos pasajeros traseros disponen
de asientos individuales. El volante es de
un solo radio con levas de cambio y el tablero
de instrumentos está inspirado en la
cabina de un avión.