Los diseñadores
de la versión MPS del Mazda 3 han procurado
transmitir el carácter de altas prestaciones
de este compacto con detalles deportivos pero
huyendo de las exageraciones. Este talante
deportivo se evidencia, por ejemplo, a través
de unos pasos de rueda más anchos,
o a través de una toma de admisión
de aire más grande.
El Mazda3 MPS cuenta con
un motor de cuatro cilindros con inyección
directa y turboalimentado de 260 CV y 2.300
cc que ofrece unas prestaciones escalofriantes.
Acelera de 0 a 100 en 6,1 segundos y alcanza
una velocidad máxima autolimitada de
250 km/h.
Para garantizar toda esta potencia bajo control
sin necesidad de tracción a las cuatro
ruedas, se ha desarrollado un sistema de control
del par que comprueba tanto el cambio de marchas
como el ángulo de dirección
para de esa forma distribuir de forma óptima
la potencia entre las ruedas delanteras.