La imagen fiel de un todoterreno
ortodoxo está presente, pero también
se ha dado entrada a concesiones de lujo y
tecnología más propias de altas
berlinas, para quienes campo y montaña
son terrenos vedados.
La prueba está en la versión
más alta de la gama, y en cierto modo,
buque insignia, de esta tercera generación
Montero, con la carrocería corta (tres
puertas), distinguida con la acepción
Kaiteki y equipada con un nuevo motor de seis
cilindros con 3.5 litros de capacidad y una
potencia de 202 CV. Con estas características
se insinúa todo lo que encierra este
coche. La práctica de la conducción
lo confirmará plenamente en lo bueno
y en lo malo.